Las mudanzas no solo afectan a tu mundo Part. II

La semana pasada hablábamos sobre las otras personas afectadas cuando se decide realizar una mudanza, porque podríamos pensar que transportar todos los bienes de una persona de un lugar a otro, solo implica molestias para la persona que se muda, pero no es así, porque como ya dijimos la semana pasada, los vecinos de un edificio o una comunidad también les atañe por el ruido que se pueda causar o los desperfectos que se puedan producir en las zonas comunes al transportar los muebles, si no se es un profesional.

Una buena forma de mostrar respeto por el resto de vecinos del edificio o el resto de trabajadores, en caso de que se trate de una mudanza de oficina, es minimizar la molestias al mínimo y de esta forma se podrá hacer la mudanza sin tensiones adicionales que podrían retrasar el transporte de los muebles. Si es necesario utilizar una zona común para dejar durante un tiempo las pertenencias de las personas que se mudan, entonces será necesario pedir permiso al presidente de la comunidad y avisar al conserje y al resto de vecinos, sobre todo si existe algún peligro de manchar o dañar los pasillos o la entrada del edificio o la urbanización.

Es recomendable que antes de comenzar se haga una revisión ocular de las instalaciones comunitarias para saber el estado inicial y que no puedan incriminar por desperfectos ya existentes. Y una vez finalizado el transporte de muebles hasta el camión es necesario volver a revisar todas las zonas por las que se han pasado con los muebles para comprobar que no existen ni roces, ni desperfectos. Aunque si quieres olvidarte de los problemas de las mudanzas, contacta con nosotros porque nuestros operarios son especialistas en mudanzas.

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